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10 de mayo de 2013

Consigue unos antebrazos más grandes

Por lo general, el músculo sobre el que vamos a hablar hoy no tiene mucha prensa entre los culturistas.

Y no será por no ser atractivo. a todo el mundo le gusta lucir antebrazos especialmente en manga corta, ya que esta parte del cuerpo siempre está visible. En realidad, el antebrazo siempre trabajo junto con otros músculos, especialmente los de los brazos.

No es extraño que al realizar bíceps o tríceps sintamos también cierta congestión en los antebrazos.

También suele ser habitual sentir una fuerte congestión al trabajar los dorsales especialmente las dominadas por el hecho del agarre.

Al agarrarnos fuerte a la escalera o la barra los antebrazos se endurecen sobre manera y por lo tanto crecen.

Sin embargo hay ejercicios especialmente orientados para desarrollar unos antebrazos de popeye que nos proporcionaran fuerzan para las manos y en los agarres.

El rulo

El rulo es conocido normalmente por ser una pequeña barra a la que se enrolla una cuerda de la que cuelga una pesa.

Apoyando los antebrazos en otra barra que esté sujeta, el ejercicio consiste en enrollar la cuerda alrededor de la barra pequeña.

La fuerza se hace precisamente a base de levantar la pesa que cuelga de la cuerda y lo propio es realizar este movimiento varias veces. Una vez que se ha enrollado se vuelve a desenrollar, así sucesivamente.

La congestión que lograréis haciendo ésto será descomunal.

Mancuernas

Otro gran ejercicio para desarrollar este músculo es tomar dos mancuernas de gran peso en las manos.

Una vez agarradas haremos pequeños giros con las muñecas hacia dentro y hacia fuera para forzar al antebrazo a trabajar.

Este mismo ejercicio puede realizarse con barra EZ con poco peso a los lados y apoyados en un banco y haciendo giros hacia delante y hacia atrás.

Seguid esta rutina una vez por semana y junto a los otros ejercicios veréis como vuestros antebrazos se desarrollan como nunca antes lo habían hecho.

El antebrazo se convertirá en el aliado ideal de vuestros brazos grandes y fuertes y no os dejarán en evidencia. Es el elemento clave para tener unos brazos proporcionados y bien desarrollados.

Aerobicos: El principal error de los corredores novatos

Cuando nos iniciamos en una actividad, siempre cometemos errores de principiante que poco a poco nos sirven para aprender, pero si ese error puede condicionar nuestro progreso, entonces se puede convertir en un verdadero problema. Algo así sucede con el principal error que cometen los corredores novatos.

Con frecuencia quienes comienzan a correr lo hacen después de un tiempo de entrenamiento, ya sea previa realización de caminatas, de montar bicicleta o de entrenar en el gimnasio, pero un gran error que cometen algunos corredores novatos que se inician desde cero es lanzarse repentinamente a la carrera.

Si de un día para otro comienzas de cero a entrenar y lo que haces es correr, rápidamente te darás cuenta que el cansancio se apodera de tu cuerpo, que no rindes como esperabas. Es decir, tu cuerpo te obliga a frenar generándote una sensación frustrante al comenzar a correr.

Asimismo, si de cero, sin preparación previa ni acondicionamiento físico anterior te largas a correr, tienes alto riesgo de sufrir lesiones que te obligan a frenar el entrenamiento y en cierta forma, no te permiten progresar como pensabas.

Es decir, es un gran error comenzar de repente a correr, sin un plan que te permita avanzar con seguridad, paulatinamente y de manera efectiva en tu camino como corredor, pues no sólo tienes riesgo de frustrarte sino también de sobrecargarte y lesionarte.

Entonces, si recién comienzas a correr, no salgas todos los días, respeta los descansos y prepara tu cuerpo para la carrera con caminatas a buen ritmo, pedaleadas en bici y un poco de gimnasio. Recuerda que sea cual sea la actividad que inicies, siempre debe ser de forma progresiva y para avanzar como corredor, necesitas ganar resistencia, algo que no cogerás de un día para otro.

5 de mayo de 2013

Ejercicos y rutinas: Quítate la camiseta en solo 30 días


Tener preferencias es normal. Pero hacerlo con los ejercicios puede provocar lesiones. Muchos tipos tienen desequilibrios de hombros y rigidez en los dorsales, especialmente si hacen montones de dominadas. La clave para corregir esos desequilibrios es incorporar patrones de movimientos opuestos en tu programa. El contacto mano-hombro en vertical modificada es ideal para ello.

INSTRUCCIONES

Haz tres sesiones por semana, alternando entre el programa A y el B, con un día de descanso intermedio. Ejecuta los ejercicios en forma de circuito: practica uno 60 segundos y luego pasa al siguiente, con 30 segundos de descanso. Haz hasta seis circuitos por programa, descansando un minuto entre circuitos.

Para aumentar el reto, combina ambos programas en un gran circuito. Mantén la proporción de tiempo de trabajo y de descanso, ejecutando un máximo de tres megacircuitos por sesión, tres veces por semana.

Programa A

Grupo Ejercicio Series Repeticiones Descanso
Dorsal Buenos días con mancuerna y sentadilla 60 segundos 30 segundos
Abdominales Elevación de mancuernas y cadera desde el suelo 60 segundos 30 segundos
Dorsal Remo y cargada de mancuernas con agarre neutro 60 segundos 30 segundos
Dorsal Desplazamiento frontal de mancuerna con zancada lateral 60 segundos 30 segundos
Pectoral Paso de lagarto 60 segundos 1 minuto y repite el circuito

Programa B
Grupo Ejercicio Series Repeticiones Descanso
Piernas Levantamiento peso muerto con mancuerna 60 segundos 30 segundos
Hombros Press de hombros con mancuernas y pies desalineados 60 segundos 30 segundos
Hombros Remo vertical con mancuernas 60 segundos 30 segundos
Dorsal Pase de mancuerna con pies desalineados 60 segundos 30 segundos
Dorsal Mano-hombro en vertical modificada 60 segundos 1 minuto y repite el circuito

Ejercicios: Rutinas sin estancamientos

Los estancamientos son una parte normal, muchas veces inevitable entre los que hacemos ejercicio regularmente. Ciertamente son frustrantes, en especial si tienes metas específicas ya que además de todo el esfuerzo y empeño que le pones al entrenamiento también tienes que aumentar tu voluntad para sobreponerte a ellos.

Pero si eres regular con tu rutina de ejercicios probablemente comprenderás que también son parte del juego, que a todos nos ha pasado alguna vez y que tarde o temprano a muchos nos seguirá sucediendo. Por lo tanto no te desesperes, más bien tómalo como una oportunidad para reactivar tu rutina y afila la percepción para aprender a detectarlos y combatirlos en sus etapas iniciales y así volver a ponernos en curso lo antes posible. Aprende a mantenerte positivo y concéntrate en las soluciones en vez del problema.

Pongamos un ejemplo. Supongamos que para perder grasa haces alguna forma de ejercicio de cardio durante treinta minutos todos los días. Esto a primera vista está muy bien y puedes mantenerte un tiempo haciendolo y te devolverá resultados. Pero llegará el momento en que tu cuerpo se acostumbrará a ese ejercicio, es decir que se volverá más eficiente haciéndolo y eso, a pesar de que significará una mejora de tu estado físico también significará que tus resultados mermarán. A esto se lo conoce como principio de adaptación.

Llegado este punto lo que tienes que hacer es romper ése estancamiento. Tu objetivo es que tu cuerpo no se adapte. Por lo tanto se te requerirá que incrementes la duración de tus sesiones, o bien la intensidad, o bien ambas. En nuestro ejemplo, un número entre los 40 y los 50 minutos puede que sea lo que necesites para sacarte ése estancamiento de encima. También es posible correr la misma duración aunque haciéndolo más rápido. Pero cuidado con cómo lo haces porque tratar de sacarte un estancamiento yendo al todo por el todo no es la solución. Por el contrario, te pones en una situación de dejar de obtener resultados por sobreentrenamiento. La cosa tiene que ser gradual, progresiva.

Otra manera de romper el estancamiento es incrementando la intensidad del ejercicio. Lo que queremos hacer es salirnos de la falta de resultados, por lo tanto aumentar la intensidad es algo que puede sacarnos a flote. Como dijimos, en vez de correr 5k en media hora apuntar a correr 6k en el mismo tiempo. Allí habrías aumentado la velocidad, y mantenida esa intensidad durante los siguientes entrenamientos deberían sacarte de esa situación en unas cuantas semanas.

Hay muchos otros factores que también pueden modificarse para romper con los estancamientos. Si tu cuerpo no responde a la duración o a la intensidad, entonces puedes apuntar a la frecuencia. Si tres días es lo usual en tu programa de ejercicios, entonces cuatro o cinco también pueden romper ese estancamiento.

Estos son algunos ejemplos para romper con la falta de resultados:

- Si haces cardio largo y lento puedes probar los intervalos o simplemente acelerar un poco la marcha.
- Cambiar el ejercicio de cardio que haces también puede ser beneficioso. Por ejemplo caminar es un buen ejercicio, pero puede que hayas llegado a un punto en que necesites trotar o correr para seguir quemando grasas. Dale una oportunidad a otras opciones.
- Con las pesas puedes empezar manteniendo el peso pero disminuyendo el tiempo de descanso entre series.
- Puedes aumentar la cantidad de repeticiones.
- Puedes reducir la cantidad de repeticiones pero aumentar el peso.
- Puedes añadir una mini sesión de cardio al final de las pesas
- Puedes pasarte al crossfit si hace tiempo que venías entrenando con pesas
- etc, etc, etc

Lo que importa es mantener a tu cuerpo en “modo de mejora”. Tu meta tiene que ser progresar de manera lenta pero constante. Eso evita estancamientos y favorece la consecución de resultados cualquiera sea el objetivo que estás persiguiendo.

Progreso, memorízate esa palabra siempre que vayas a entrenar.

Para romper los estancamientos si o si tienes que hacer algo diferente a lo que estabas haciendo, no en términos de cambiar completamente sino en términos de hacer lo que venías haciendo pero de una manera más desafiante para ti y tus propias capacidades y estado. Acelerar el ritmo, aumentar el tiempo, la frecuencia, la duración, la velocidad, la resistencia, la potencia son todas opciones viables. Debes salirte de tu rutina cómoda si quieres mejorar, no hay otra.

Pero si hay algo que te será imposible hacer será romper un estancamiento insistiendo en hacer lo mismo que venías haciendo. Recuerda, tienes que evitar la adaptación de tu cuerpo, esa es la clave para los resultados. Lo demás será mantenerte constante haciendo ejercicio.

Al aparecer el dolor, se debe parar de entrenar

Los atletas o practicantes de musculación que se lesionan se hacen una pregunta que puede ser contestada por los fisioterapeutas, pero cuando hablamos de rehabilitación, el sentido común y el instito es más importante para evitar provocar lesiones, en especial en un determinado ejercicio donde la falta de confort se puede convertir en dolor y esto es algo que nadie quiere sentirlo a lo largo de su plan de entrenamiento.

La cuestión aquí se centra en la pregunta “Duele ?”; y sólo puede ser respondida de dos formas, SI o NO; si la respuesta es "SI", entonces el cuerpo no está preparado para realizar ese ejercicio, por mucho que le guste al practicante desarrollar los movimientos para un determinado grupo muscular, pero todo parece simple, aunque no lo sea.

El punto crítico es que si el "SI" puede ser relativo, porque tras calentar, el dolor puede desaparecer y en este caso el tratamiento o suplemento mágino no existe; el ejercicio secreto tampoco porque no existe ningún secreto, solo se debe usar el sentido común y para cada organismo, existe una sensación única.

En definitiva, el ejercicio no debe provocar dolores, pero muchas veces los atletas y practicantes de musculación ignoran el dolor y lo aceptan, con una falta de responsabilidad que puede desarrollar un dolor muscular de aparición tardía, que ocurre a los dos días después de una sesión intensa de musculación o de entrenamiento cardiovascular.

En el mejor de los casos, este dolor solo debe durar dos días y se limita a los músculo, y de ninguna manera a las juntas o los tendones; la presencia de dolor al inicio de un ejercicio no es normal ni saludable y es un indicador claro de la existencia de un problema.

La progresión en cualquier ejercicio de musculación deberá estar basada en la realización de la amplitud completa del movimiento sin dolor, que produce una congestión y un ardor muscular, sin dolores en las juntas, y si se tiene que cambiar o reducir la amplitud del movimiento, es síntoma de un problema.

La ejecución del ejercicio cardiovascular también debe estar libre de dolores y debe seguir la regla de los 10%; no aumentar el tiempo o la distancia más del 10% de la siguiente sesión.

27 de abril de 2013

Ejercicios y rutinas: Progresiones para evitar el estancamiento

Siempre he entendido el entrenamiento como una adaptación constante a un estímulo progresivamente creciente. No recuerdo si me inventé esta definición o la leí en algún sitio pero llevo utilizándola años. En apenas unas palabras describe una gran cantidad de fundamentos fisiológicos complejos que suponen la base de todo entrenamiento efectivo.

Solemos pensar que mejorar rápidamente es el objetivo, pero lo más rápido posible no tiene por qué ser lo más inteligente, si nuestro objetivo es alcanzar grandes metas a largo plazo. Por desgracia, teniendo en cuenta la obsesión por estar en el mejor estado de forma posible cuando llega el verano, acompañado de la holgazanería generalizada que te obliga a buscar fórmulas milagrosas tres meses antes, y todo esto, a su vez, aderezado con la desinformación creciente que existe por culpa de buscar fuentes poco fiables en internet, hace que la gente obtenga rápidos progresos, pero también rápidos estancamientos que, en la mayoría de los casos, no llegan jamás a superarse, llevando consecuentemente a la desmotivación y al abandono.

Me encanta el abordaje que hace Thomas Kurz sobre las progresiones en su libro “Science of sports training: How to plan and control training for peak performance”. Este texto, considerado uno de los sagrados del entrenamiento de fuerza, ya en sus primeras páginas revela los tres métodos utilizados habitualmente para el establecimiento de progresiones.

1.- Progresiones lineales: Las progresiones se introducen de manera periódica y aritmética. Un ejemplo sería subir 2 kilos en sentadilla cada semana o cada día que se entrene.

2.- Progresiones escalonadas: Los incrementos son más acentuados, pero luego se mantiene la carga durante un tiempo. Siguiendo con el ejemplo anterior, subiríamos 10 kilos en sentadilla, pero lo mantendríamos 3-4 semanas hasta volver a introducir una progresión similar.

3.- Progresión ondulada, también llamada “en forma de ola”: Para mi la más inteligente y efectiva a largo plazo, pues contempla la posibilidad de que estemos subiendo el peso más rápido de lo que somos capaces de asimilar e introduce medidas para evitar el estancamiento. En este caso, aumentaríamos la carga de manera lineal durante 2-3 días y luego la bajaríamos para volver a subir rompiendo en cada “ola” el techo anterior. Un progresión tipo sería: 70 – 72,5 – 75 – 72,5 – 75 – 77,5 – 75 – 77,5 – 80 …

Según Thomas Kurz, este último sistema es el más racional porque, en caso de aplicarse correctamente, se aprovecha de los ritmos naturales del organismo a la hora de adaptarse a estímulos externos. Además, aún cuando la evolución no es tan rápida como en las anteriores, y a algunos puede parecerles que se está perdiendo el tiempo los días en los que se baja la carga, la realidad es que cualquier entrenador o atleta de fuerza experimentado sabe que, de esta manera, el progreso a largo plazo es significativamente mayor. El ímpetu puede resultar un aliado si queremos obtener resultados significativos en poco tiempo, pero de poco sirve si perseguimos resultados excepcionales a largo plazo y no lo acompañamos de una estrategia.

Nutrición: 4 batidos que te ponen en forma

Te proponemos 4 batidos que te ayudarán a ponerte en forma. Elige el tuyo en función de tu objetivo:ganar músculo, quemar grasa, recuperarte de tu entrenamiento o de una infección.

Sólo tienes que unir todos los ingredientes, batir y listo: se preparan en 5 minutos, son nutricionalmente equilibrados… ¡y están ricos! Prueba a hacer tus propias variaciones, no tienes más que ver las propiedades de cada ingrediente en "Alimentos de la A a la Z." Prepara tu batido según el objetivo que quieras conseguir: ganar músculo, quemar grasas, recuperarte de una sesión de entrenamiento intensa o prevenir una infección:

El Ganamúsculo El Quemagrasas El Recuperador El Antiinfecciones
150 cc leche semi
100 cc agua
40 g proteína de suero de leche (whey)
1 plátano
250 cc agua
1 pera
1 manzana
50 g fresas
30 g proteína de suero de leche (whey)
300 cc leche semi
20 g proteína de suero de leche (whey)
1 plátano
2 rodajas de piña
200 cc leche semi
1 yogur natural
100 g moras u otros frutos del bosque
2 cucharadas de miel de romero

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